24 noviembre, 2017 6:11 pm

Para inicios del 2006 el periodista Olman Rojas conoce en su universidad al también periodista Pablo Chaves, en ese momento los dos eran bachilleres y cursaban la licenciatura en periodismo. Ambos a pesar de llevar su carrera en el mismo centro educativo nunca habían cruzado palabra y menos interactuado en un aula.

 

Fue en ese inicio de año que pudieron compartir lo suficiente como para afianzar una amistad de la cual surgió la gran propuesta del periódico El Camino. La idea de crear un medio de comunicación cristiano en Costa Rica se fue formando, ya que a nivel nacional existían muy pocos medios escritos de este tipo, que lograran realmente capturar la atención de dicha población.

 

De tal manera, comenzó el proyecto de El Camino. Primero se tuvo que tocar la puerta a empresarios, pastores, ministros y líderes costarricenses con el fin de encontrar el financiamiento necesario para hacer zarpar la nave. En algunos de ellos encontraron negativa, en otros interrogantes y en otro segmento un gran apoyo. Como todo lo nuevo, al principio fue difícil, puesto que se necesitó aprender a “vender su sueño”.

 

Ya entrado el 2006, para el mes los directores visitaron a un empresario muy importante en Costa Rica, quien los atendió en su propia oficina. Después de algunos minutos de escucharles, les lanzó la gran pregunta: “¿Qué necesitan ustedes de mi?”. En un principio lo que se pretendía con la reunión era obtener el apoyo económico de aquel hombre mediante la colocación de la publicidad de su empresa, sin embargo, jamás se imaginaron lo que allí les esperaba.

 

Luego de haber consultado por el costo de la publicidad, aquel empresario les preguntó también por el valor total de la primera edición. Al hacer números rápidos en su mente, los directores le dieron la cifra al varón, quien les sorprendió con la respuesta. “Nosotros les vamos a ofrendar el costo total de ese primer lanzamiento”.

 

La alegría inundó los corazones de los nuevos emprendedores, que no podían creer lo que ese hombre les decía, perplejos no supieron más que agradecer enormemente al empresario y salir a cumplir su sueño de inmediato. Sin saberlo, en ese momento, habían presenciando el primer milagro de el Periódico El Camino.

 

Posterior a ello tuvieron que sortear muchos otros obstáculos, que con la ayuda del Eterno ahora son solo cosa del pasado.

 

La primera edición se publicó en mayo del 2006. Con una calidad muy inferior a la que hoy tiene El Camino y solo se imprimieron 3 mil ejemplares. Hoy se distribuyen 13.500 copias en todo el territorio costarricense y aún fuera de él, mientras que para ese primer mes tan solo fueron unas cuantas iglesias del área metropolitana las que supieron de la existencia de El Camino.

 

Cada mes que pasa este fenómeno mediático va tomando mayor fuerza en el país. Ministerios de bienestar social solicitan mensualmente cada vez más ejemplares. Iglesias de los rincones más alejados piden semana a semana que se les asistan con mayor número de ejemplares, en fin pareciera que nada podrá detener el crecimiento explosivo de El Camino.

 

Para el año 2014 se realizó un cambio importante en la dirección de El Camino, los directores actuales son: Pablo Chaves y Ester Martínez esposos que de la mano de Dios sacan adelante mes a mes este gran ministerio que es de suma bendición para miles de personas.

 

El Camino ha tomado un nuevo rumbo al tomar una decisión que sabemos que ha sido de gran bendición para muchas Iglesias y ministerios, se trata en entregar totalmente gratuita una cantidad de ejemplares para que los encargados puedan venderlo y con ello beneficiarse económicamente para cualquier proyecto.

 

Luego de esa iniciativa, cualquier administrador hubiera pensado que El Camino tendría que reducir los costos de operación por la merma en los ingresos, sin embargo, fue todo lo contrario. No pasaron dos meses para que El Camino tuviera que aumentar sus páginas, de 24 a 32, debido a la enorme demanda en término publicitarios. Así mismo se les avecinó la gran demanda de ejemplares por parte de todos los distribuidores, quienes cuando se enteraron de la decisión se motivaron aún más para vender el periódico.

 

La satisfacción por el crecimiento no solo es para los directores, a nivel económico, también está en la posibilidad de bendecir a cientos de personas con su trabajo, que sin duda es de enorme calidad.

 

Es para todo el Grupo El Camino, una enorme bendición que usted esté leyendo estas líneas, donde se manifiesta el verdadero poder que Dios tiene para hacer los sueños realidad. Le invitamos a que sea o continúe siendo parte de esta gran familia, que siempre tendrá los brazos abiertos para usted. Venga y sueñe con nosotros…

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