26 julio, 2017 12:02 pm

Descubre cómo prevenir el Bullying

Tomando acciones preventivas se puede reducir el porcentaje de acosos

  • Muchos docentes de escuelas y colegios no saben cómo manejar un caso de abuso entre los alumnos.
  • Tema preocupa a muchos padres de familia, debido a que a llegado a causar serias consecuencias, incluso hasta la muerte.

 

El Bullying ha sido un problema en muchos centros educativos y aunque parecía que llegó para quedarse muchos profesores (ras) y padres de familia no se han dado por vencidos para terminar con este comportamiento tanto en los agresores como en las víctimas que solamente trae violencia, tristeza, soledad, humillación, entre muchas otras.

Llega de una manera en la que los adultos tardan en reconocer, ya que las víctimas usualmente no se lo cuentan a nadie, con el temor de que empeore o que nada se pueda solucionar, pero se encuentra allí, en los asientos y en los pupitres y llega a provocar que muchos se quiten la vida ante la presión y el acoso.

En Finlandia donde la educación en una prioridad nacional, este país ha ocupado en los últimos años el primer puesto en educación primaria, así como en educación superior y formación en el índice de Competitividad Global (ICG) del Global Economic Forum.

No obstante, muchos de sus alumnos en los centros educativos han sido víctima del “bullying”, es por ellos que entre un serio compromiso entre la comunidad y el gobierno finlandés se creó el programa denominado: “KiVa” es un acrónimo sencillo de las palabras finlandesas Kiusaamista Vastaan (contra el acoso escolar). Hasta el momento el proyecto ha sido un éxito, actualmente funciona en el 90% de los colegios de educación básica y se ha convertido en un requisito donde muchos profesores y alumnos tienen en cuenta a la hora de elegir y valorar un centro educativo donde trabajar o estudiar.

Christina Salmivalli es una de las creadoras de KiVa y es profesora de psicología en Tuku comentó: “El proyecto se fue poniendo en marcha aleatoriamente en colegios finlandeses”. Después de varios años de estudios para valorar la efectividad de dicho programa, los resultados fueron impresionantes; “Fue el mayor estudio realizado en Finlandia, participaron 234 centros de todo el país y 30.000 estudiantes entre los 7 y 15 años de edad. El proyecto KiVa había logrado reducir todos los tipos de acoso en los colegios, los casos de acoso escolar desaparecieron en un 79% de las escuelas y se redujeron en el 18%”, explicó la profesora.

¿En qué consistente este programa tan importante que logró reducir el acoso? Los estudiantes reciben una veintena de clases a los 7, 10 y 13 años para reconocer las distintas formas de acoso y mejorar la convivencia. Hay diez lecciones y trabajos que se realizan durante todo el curso académico sobre el respeto a los demás y la empatía. Además de contar con material de apoyo, manuales para los profesores, video juegos, entorno virtual, reuniones y charlas con los padres.

Este es un problema que a afectado prácticamente a todos los países del mundo, el estatus, la clase de educación ni la sociedad en general se ha escapado de este mal, es por ello que también en Estados Unidos una profesora puso en práctica un plan para prevenir el acoso y ayudar a los profesores a detectarlo antes de que se lleve a cabo. Lo que la motivó a dar el paso fue el lamentable hecho ocurrido en Columbine en 1999 donde dos estudiantes entraron al instituto armados y antes de suicidarse hirieron a 24 personas y mataron a 13 más.

Uno de esos estudiantes armados había sido diagnosticado de una psicopatía y el otro de una depresión profunda, estos los llevó a tomar la decisión de ir a su colegio y acabar con la vida de muchos de sus compañeros y con la de ellos.

Esta profesora norteamericana se dio cuenta que era cuestión de tiempo para que otros estudiantes en cualquier parte del mundo realizaran algo similar, y de hecho sucedieron muchas veces más, si no hacían algo al respecto para tratar de frenarlo y ayudarle a los niños y jóvenes que son aislados y que se sientes maltratados.

Una tarde luego de terminar la clase, la docente se quedó hablando con una madre sobre la importancia  de contar en las comunidades con personas amables y valientes, y le comentó  sobre el proyecto que había puesto en marcha:

Todos los viernes por la tarde pido a mis alumnos que tomen una hoja de papel y escriban los nombres de cuatro niños con los que les gustaría sentarse la semana siguiente. Los chicos saben que ese deseo puede o no cumplirse. También les pido que nombren al compañero que, según su opinión, tuvo un comportamiento ejemplar durante esa semana. Los niños luego me entregan las hojas sin revelar nada a los demás.

Y cada viernes por la tarde, una vez que los niños ya se han ido a casa,  tomo esas hojas, las pego en la pizarra y las analizo en busca de patrones. ¿A qué niño nadie menciona como compañero de asiento deseable? ¿Cuál no nombra a ninguno con el que quiera sentarse? ¿A qué alumno nadie lo elige nunca? ¿Quién tenía mil amigos la semana pasada y ninguno esta semana?

Realmente no busco una nueva forma de distribuir a los alumnos en las clases, ni aquellos que muestran un “comportamiento ejemplar”. Lo que busco es identificar a los niños solitarios, a los que tienen dificultades para vincularse con sus compañeros. De este modo descubro a los chicos que han caído en las grietas de la vida social del grupo, así como aquellos cuyos dones pasan inadvertidos para sus compañeros y, ante todo, quiénes son víctimas de bullying y quiénes son los abusivos o acosadores.

Como madre y ferviente defensora de los niños que soy, creo que es la estrategia de combate más amorosa que he conocido. Es como tomar una radiografía de un aula para traspasar la superficie de las cosas y ver el corazón de los alumnos. Es como excavar una mina en busca de oro, siendo el oro esos niños que requieren un poco de ayuda, que necesitan que los adultos intervengan y les enseñen cómo hacer amigos, cómo invitar a otros a jugar, cómo unirse a un grupo o cómo compartir sus dones. Y es una forma de detener el bullying, porque todo maestro sabe que el acoso suele ocurrir fuera de su mirada, y que a menudo los niños que lo padecen se sienten demasiado intimidados como para contarlo.

El acoso siempre tratará de hacerse en un espacio, sea en las escuelas, colegios e incluso universidades, lo importante es estar alerta para tratar de prevenirlo, ayudar a los niños y adolescentes que tengan tendencia para ser agresores o víctimas. El bullying nunca va a dejar nada positivo, por eso es mejor tratarlo e informar a los jóvenes y padres de familia a prevenirlo que enfrentar un acoso.


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