15 noviembre, 2018 4:02 pm
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Hacia un país tolerante y respetuoso

Hacia un país tolerante y respetuoso

Durante el pasado mes de agosto, el país presenció un hecho altamente bochornoso y agresivo para la población femenina y profesional del país. Quedará por siempre en el recuerdo de la presente generación, como un funcionario de la Caja Costarricense de Seguro Social, publicó mediante sus redes sociales un mensaje fuertemente ofensivo contra la diputada del Partido Restauración Nacional, Ivonne Acuña.

Las palabras soeces de este hombre, fueron catalogadas como “inadmisibles”, por parte de altos jerarcas del país, la señora Patricia Mora, quien está al frente en la actualidad del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), ex presidentes como la señora Laura Chinchilla; así como el bloque entero de diputados que actualmente conforman la Asamblea Legislativa,

Recapitulando los hechos, no era la primera vez que este funcionario de la CCSS (dicho sea de paso, ostenta un alto cargo), agredía a través de sus redes sociales a personas de inclinación política conservadora, que no comparten sus ideologías. Luego que la situación con la diputada Acuña se viralizó en medios digitales, se publicó un archivo de ofensas que posteó durante la pasada campaña presidencial, hacia el candidato Fabricio Alvarado, entre otros temas.

El polémico mensaje, que denotó la indignación de una gran parte de costarricenses, nació a raíz de una protesta que la diputada Acuña realizó en la Asamblea Legislativa, en contra de la aprobación de la aborto. Tema que recientemente llena las conversaciones personales y mediante redes sociales de los ticos y las ticas, que según encuestas, no han logrado decidir en una mayoría contundente, cuál es su postura al respecto.

Ante este escenario, es trascendental comprender lo complejo y preocupante que representa una situación de este tipo. El país entero se conmocionó al enterarse de cómo dos turistas fueron agredidas semanas atrás, cuando hombres inescrupulosos acabaron con sus vidas, generando un ambiente de alto temor e incertidumbre por el nivel de violencia al cual se ha llegado.

Si muchos se asombran de lo sucedido con estas mujeres extranjeras, es determinante entender que este tipo de situaciones no nacen en un centro turístico del país, cuando alguna persona se encuentra vacacionando; todo esto surge de personas llenas de odio y dispuestas a cualquier cosas que dan “indicios” a través de manifestaciones como la que sucedió en contra de la diputada “Ivonne Acuña”.

¿Cuántos post de Facebook aún no se han viralizado? ¿Cuántas personas que no se publican en los medios de comunicación nacionales, continúan recibiendo agresión por tener una opinión disidente?  Todo esto se solapa y no es de conocimiento público pero sigue creciendo como una telaraña que debe detenerse en este momento, antes que sea demasiado tarde.

 Es deber de todo costarricense detener ahora esta violencia. No se deben permitir ofensas, insultos o calumnias por tener un pensamiento diferente al resto. Tanto conservadores como progresistas, se encuentran cobijados por el artículo 29 de la Constitución Política de la nación, que protege la libertad de expresión; por lo tanto nadie tiene derecho atacar o agredir a otro que no piense de la misma manera.

¡Que los cristianos den un primer paso! Hacia un país tolerante y respetuoso.


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